fbpx

EL ANSIOLÍTICO NATURAL: LOS RITMOS DE AUTORREGULACION

EL ANSIOLÍTICO NATURAL: LOS RITMOS DE AUTORREGULACION
26 / noviembre / 2020

Sabías que nuestro cuerpo como el de cualquier ser vivo se autorregula de manera natural. Gay Gaer Luce galardonada con el premio American Psychological Association decía, “No saber que tenemos una estructura temporal es como no saber que tenemos corazón o pulmones. en cualquier aspecto de nuestra fisiología y de nuestra vida, resulta evidente que estamos hechos del orden al que denominamos tiempo”
Cada día a la misma hora las abejas de un jardín recolectan su néctar siguiendo ritmos prescritos en sus genes. El oso que hiberna, la ballena migratoria y el pez que desova, observan todos ellos ritmos diarios, mensuales y estacionales de actividad y descanso.
De la misma manera el ser humano también se autorregula por diferentes ritmos biológicos. Según los científicos están los ritmos circadianos (aproximadamente un día), los infradianos (más largos que un día) y los ultradianos (muchas veces a lo largo del día). Estos ritmos influyen en el rendimiento, en el estrés, en el sistema autoinmune, en el sistema endocrino, insomnio, en el deporte, etc. Por tanto es importante conocerlos y tomarlos en serio para encontrar ese equilibrio tanto físico como mental.

  • Los ritmos ultradianos: son los ritmos que tienen varios ciclos (entre 12 a 16) a lo largo de un día. Los ciclos ultradianos de actividad y descanso interfieren en nuestras vidas diarias sobre nuestra capacidad mental y física de ejecución de tareas, aprendizaje, resolución de problemas, etc.   Tenemos un pico máximo de rendimiento entre los 90 y 120 minutos, tras los que necesitamos un descanso de 20 minutos para restaurar nuestra respuesta regenerativa, si esto no slo hacemos nuestra capacidad de concentración bajará y llegaremos muy cansados al final del día. Los tiempos pueden variar en función de cómo te sientas ese día y de si tienes algún tipo de déficit de atención.

En los 20 minutos de pausa no es necesario que te eches a dormir, pero sí puedes tomarte un descanso, ir al baño, hacer una llamada, ver tu móvil, etc.
Es importante aprender a detectar estos ciclos para protegerte frente al estrés. Es importante que prestes atención a cómo te sientes, a tu cuerpo y a tus niveles de energía a lo largo del día.
Cada 90 a 120 minutos la naturaleza nos da una ventana de 20 minutos para permitir a nuestra mente nuestro cuerpo y nuestra así que recuperen el equilibrio y la salud.

  • Los ritmos circadianos: son las oscilaciones de energía y de estado de ánimo a lo largo de un día. En función de cada persona se dan diferentes variaciones en cuanto a los ritmos de actividad circadianos. Un día típico nos conduce a la mayoría de nosotros a través de los siguientes patrones circadianos:
    • Medianoche en la preparación para un nuevo día comenzando con un pico el colesterol, básico para la producción de hormonas.
    • 2:00: durante las dos primeras horas se libera la melatonina hormona del crecimiento, del dormir, del sistema inmune y el proceso de envejecimiento.
    • 3 a 4 de la madrugada La mayor parte de nuestros sistemas alcanzan los niveles más bajos en este momento, por lo que debemos estar dormidos para su restauración.
    • A las 5 de la madrugada si nos despertamos indica que estamos sometidos a estrés
    • A las 6 a 9 de la mañana es cuando nuestras hormonas de energía alcanzan su nivel máximo.
    • Desde las 10 al mediodía es a menudo la parte más productiva del día. La memoria y el aprendizaje están al máximo y es el momento de resolver los problemas más complicados y tomar decisiones importantes
    • Hacia las 14:00 casi todos experimentamos una depresión en nuestro rendimiento, por lo que no es ninguna tontería dormir una pequeña siesta.
    • Entre las 15 a las 18 empieza a descender nuestro nivel de energía, en especial si no has hecho los descansos ultradianos.
    • A las 19 es el momento de mimarnos y relacionarnos con lo que queremos, sin embargo, es el momento en que más susceptibles estamos si el nivel de energía es muy bajo.
    • De 20 a 22 es el momento en que el cuerpo se prepara para el sueño y el rejuvenecimiento a los niveles más profundos.
  • Ritmos Infradianos: Son los ritmos estacionales: la menstruación en las mujeres, los ritmos mensuales regulares en hombres que van desde el optimismo hasta la depresión, las morriñas de invierno, la depresión en primavera y otoño…

Cuando alguien viene a mi consulta sabe que esto se lo explico siempre en las consultas iniciales. Es básico que seamos conscientes de nuestros ritmos de autorregulación y en la medida de lo posible los sigamos para conseguir el máximo rendimiento de manera óptima y equilibrada.
Para terminar, os quiero contar la historia del Leñador y el hacha:
Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo, mejores aún, así que el leñador se propuso hacer un buen papel.
El primer día se presentó al capataz, que le dio un hacha y le asignó una zona del bosque. El hombre, entusiasmado, salió al bosque a talar. En un solo día cortó dieciocho árboles.
–Te felicito, sigue así –dijo el capataz.
Animado por estas palabras, el leñador se decidió a mejorar su propio trabajo al día siguiente. Así que esa noche se acostó temprano.
A la mañana siguiente se levantó antes que nadie y se fue al bosque.
A pesar de todo su empeño, no consiguió cortar más de quince árboles.
–Debo de estar cansado –pensó. Y decidió acostarse con la puesta del sol.
Al amanecer se levantó decidido a batir su marca de dieciocho árboles. Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad.
Al día siguiente fueron siete, luego cinco, y el último día estuvo toda la tarde tratando de talar su segundo árbol.
Inquieto por lo que diría el capataz, el leñador fue a contarle lo que le estaba pasando, a jurarle y perjurarle que se estaba esforzando hasta los límites del desfallecimiento.
El capataz le preguntó: –¿Cuándo afilaste tu hacha por última vez?
–¿Afilar? No he tenido tiempo para afilar: he estado demasiado ocupado talando árboles
A veces una sola pregunta nos hace reflexionar sobre lo que estamos haciendo y cómo lo estamos haciendo.
Es habitual en las empresas escuchar al personal quejarse de estrés, de no tener tiempo, de tener demasiado trabajo, sin embargo, pararse a pensar que hacha es la que tienen que afilar les llevaría unos minutos que les haría ganar muchas horas.
Se trata del efecto palanca, con el mínimo esfuerzo alcanzamos el máximo resultado.
Caer en la trampa de talar sin descanso solo nos llevará a nuestro máximo nivel de incompetencia.
Aprende a escuchar y ser fiel a tus ritmos de autorregulación.


Califica esta entrada
¡Haz clic para puntuar esta entrada!
(Votos: 0 Promedio: 0)

Te puede interesar...

Deja atrás la astenia primaveral

Deja atrás la astenia primaveral

30 / abril / 2020

¿Tengo astenia primaveral? La primavera la sangre altera. En abril aguas mil. La primavera o te adormece o te altera. Efectivamente ya lo dice el refranero español. Cuando llega la primavera, estación tan deseada por la mayoría de la gente, llena...

Leer más
SÁCALE PARTIDO A ESTE VERANO

SÁCALE PARTIDO A ESTE VERANO

23 / julio / 2020

Estos días dudaba sobre hablar de cómo pasar este verano, ya que éste será uno de los más atípicos que pasaremos en los últimos años. Pues sí, es un verano tan atípico como yo cuando me considero una atípica psicóloga. Así que vamos a...

Leer más

Deja un comentario